Misión Cor Jesu de invierno (grupo Temperley)

Esta misión fue una experiencia muy linda en donde creo que se pudieron fortalecer los lazos con las personas de Barker y Cacique y también entre nosotros; fueron cinco días en donde además se pudo vivir la comunidad, la fraternidad y la espiritualidad. Tuvimos momentos de oración, reflexión y también de compartir entre nosotros y con la gente del pueblo. Cuando llegó el momento de volver a visitar las casas por las que habíamos pasado en enero estábamos con muchas ganas, fue muy emocionante verlos otra vez y poder charlar un rato con ellos. Esperamos con ansias que llegue enero 2020 para poder llevar como grupo el Evangelio con el ejemplo y compartir diez días con la gente de Barker y Cacique.

Josefina Gorrini

Siempre se necesita un empujón que nos ayude a mantener prendida la llama en cada uno de nuestros corazones. En nuestro caso, llegó como una oportunidad de reencuentro, no sólo con la gente de Barker y Cacique sino también con el Sagrado Corazón. Fueron pocos días, la mitad de lo que solemos quedarnos en enero, pero sin duda estuvieron presentes los pilares fundamentales de la Misión Cor Jesu, aquellos que nos repiten en todas las reuniones de formación que tenemos durante el año: fraternidad, espiritualidad y misión. Volvimos completamente agradecidos con la gente, que no necesitaron ver nuestras remeras para reconocernos, sino que con sólo nuestra alegría muchos supieron quienes éramos y, a partir de ahora, empiezan a contar los días para que llegue enero. Al igual que nosotros, que no vemos la hora de poder encontrarnos con las sonrisas de la gente de nuevo.

Tomás Montalvo

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