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Caminando con Gastón, renovamos nuestra esperanza

“Antes de formarte en el vientre materno, yo te conocía; antes que salieras del seno, yo te había consagrado, te había constituido profeta para las naciones. Yo respondí: ¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar, porque soy demasiado joven. El Señor me dijo: No digas: 'Soy demasiado joven' porque tú irás adonde yo te envíe y dirás todo lo que yo te ordene. No temas delante de ellos, porque yo estoy contigo para librarte” (Jer 1, 5-8).


La Palabra aseguró los pasos de Gastón, que desde su más tierna edad transitó los recintos del colegio Sagrado Corazón de Venado Tuerto. Allí, progresivamente, tuvo la oportunidad de insertarse en la pastoral juvenil y, de este modo, aportar sus talentos a otros adolescentes y jóvenes. Todos ellos, motivados en ambientes sanos, pudieron ahondar en los valores que sustentan la vida y, así, ir descubriendo su rol en la Iglesia y en el mundo (lugares concretos donde, unidos, dar buen fruto).


“¿Y qué será de este niño...?” (Lc 1, 66b). La vocación de todo hermano es saber acompañar y esperar admirando. Hoy, Gastón comparte su vida con tantos jóvenes inquietos, que siguen buscando y concretando el llamado que Cristo les hace, para que llegue a desarrollarse en forma adulta la semilla que recibieron en el bautismo.


Que el Señor te ayude, Gastón, a dejarle al Espíritu Santo a tomar las riendas de tu vida y, de ese modo, disfrutarás de este llamado. Podrás dar respuesta, tras las huellas del Corazón de Jesús, ayudando a otros jóvenes a darse cuenta y a experimentar que la vida nos ha sido dada para amar: “Si no quieres sufrir no ames, ¿pero si no amas para que quieres vivir?” (San Agustín).


Al Corazón de Jesús le agradecemos tu testimonio. Que Él, a través de tu consagración, siga dando ánimo a muchos otros para que descubran el llamado a poner sus vidas a disposición del proyecto que Él tiene. Y que todos nosotros, los hermanos, nos sintamos estimulados para renovar lo que iniciamos en nuestra primera profesión, y no caigamos en lo que señala la Palabra: “pero debo reprocharte que hayas dejado enfriar el amor que tenías al principio” (Ap 2, 4).


Dejémonos llevar juntos por el Espíritu Santo para que, como a Abraham y a Sara, el Señor nos regale descendencia... Pidámosle más vocaciones para este pequeño campo de su Iglesia.


Hno. Santos Ortiz


NOTA: El Hno. Gastón Spahn realizó sus primeros votos en Temperley el pasado 27 de diciembre de 2022.

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