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Los principales personajes de nuestra fundación

  • hace 6 días
  • 3 Min. de lectura

El nacimiento de una congregación religiosa no es algo que suceda de un día para otro, sino que lleva un proceso e implica a múltiples personas. Es cierto que Dios concede una gracia especial, un carisma, al fundador/a, pero lo hace siguiendo su propia lógica: la de la encarnación. Dios puede hablar a los hombres cuando y como quiere, pero elige hacerlo en lenguaje humano, por medio de otros hombres y mujeres: “Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor” (Oseas 11, 4a).


Nuestro caso, el de los Hermanos del Sagrado Corazón, no fue diferente. Y para entender la acción de Dios, a veces misteriosa, es necesario comprender las relaciones y procesos que se dieron entre Andrés Coindre, sus contemporáneos y sus sucesores. Y no solo entre los hermanos, sino entre otras personas que rodeaban al naciente Instituto y que fueron clave de una u otra manera. Personalmente, considero que el período fundacional puede considerarse desde 1818, cuando el Padre Coindre funda el Piadoso Socorro (tres años antes del nacimiento de la congregación), hasta 1859, con la muerte del Hno. Policarpo (pues es él quien va a dar la forma final al Instituto). ¡Cuántas cosas no habrán pasado en esos cuarenta años!


E n este trabajo presentamos siete figuras importantes, con una imagen tipo retrato (generada con IA) y un resumen de los principales puntos de sus vidas. Puede ser un interesante material para catequistas o cualquier persona que desee profundizar en nuestro carisma. Veamos una rápida presentación de cada una de ellas:


  • Padre Andrés Coindre: el fundador, quien recibió el carisma original, un hombre apasionado y creativo que congregó ante sí a laicos, laicas, religiosos, religiosas y sacerdotes. Tenía el fuego del amor de Dios en su interior y una llamada para atender especialmente a los más olvidados, entre ellos a los niños y jóvenes.


  • Padre Francisco Vicente Coindre: hermano menor del fundador y su sucesor como superior general. Su mal gobierno que duró quince años sometió al Instituto a una prueba durísima, incluso peor que la de perder a su fundador: pérdida del espíritu religioso, abandonos masivos y bancarrota económica.


  • Claudina Thévenet o Madre San Ignacio: gran colaboradora de Andrés Coindre, con quien fundó las Religiosas de Jesús-María. Si bien no intervino en nuestro Instituto directamente, es claro que para el fundador ambas ramas, femenina y masculina, eran expresiones de un mismo proyecto.


  • Juan César Casati: un laico destacado entre los muchos que prestaron su colaboración a Andrés Coindre, notario de profesión. Casati fue un hombre de total confianza y su nombre aparece en las cartas del fundador y en los documentos del Pío Socorro. Los laicos jugaron desde el principio un rol importante en el proyecto.


  • Guillermo Arnaud o Hermano Javier: conoció al Padre Coindre cuando este lo contrato para trabajar en el Pío Socorro. Luego aceptó su invitación a incorporarse a la nueva congregación y fue el primer Hermano del Sagrado Corazón. En los difíciles años del gobierno de Francisco Vicente Coindre fue una pieza clave en el sostenimiento material y anímico de la congregación. A su muerte se le nombró “Salvador del Instituto”.


  • Víctor Guillet o Hermano Borja: fue uno de los diez primeros hermanos y el de mayor edad de todos (tenía 40 años). El Padre Coindre lo nombra director general de los hermanos y lo deja en Lyon como su mano derecha, mientras él va a vivir a Monistrol. Las cartas que conservamos del Padre Coindre están casi todas dirigidas a él. Abandona el Instituto durante la crisis provocada por Francisco Vicente Coindre.


  • Juan Hipólito Gondre o Hermano Policarpo: un joven maestro que siente la llamada a entregarse a Dios y entra en nuestro Instituto un año después de la muerte de su fundador. Por sus grandes cualidades se lo nombra superior general tras la dimisión del Padre Francisco Vicente Coindre y logra sacar a la congregación de su profunda crisis y llevarla a su “edad de oro”. Tras su muerte se lo nombro “Segundo Fundador”.


Ver aquí la presentación:



 
 
 

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