Navegar mar adentro en el noviciado


El 8 de enero viajé a Lima para continuar mi formación en el noviciado de los Hermanos del Sagrado Corazón. Este viaje y esta nueva experiencia de formación eran un desafío para mí, pero también me llenaban de ilusión.


Cuando llegué a Lima me encontré con mi nueva comunidad, con la que voy a compartir todo el año. El noviciado es una comunidad intercultural, ya que en ella convivimos personas de distintas nacionalidades: de Colombia los Hermanos novicios Daniel, Santiago y Augusto; de España los Hermanos formadores Eusebio y Carlos; y yo de Argentina. Desde el primer momento me sentí muy acogido y muy bien recibido.


Se nos propuso como lema de este año “Jesús nos llama y nos invita a seguirlo”. Esta frase expresa muy bien lo que voy viviendo estos días: todos estamos aquí por Jesús, porque Él nos reunió en su nombre para compartir este año. Jesús nos llamó a cada uno en particular, en nuestra realidad concreta, y nos invitó a dar un paso más: a seguirlo dentro de un carisma, el Corazonista, para profundizar en el enamoramiento de Dios.


En este mes y medio que llevo en la comunidad, por las mañanas tenemos clases sobre el carisma de los Hermanos del Sagrado Corazón, dadas por el Hno. Carlos (acompañante del Maestro de novicios) y sobre la Regla de Vida (dadas por el maestro de novicios, el Hno. Eusebio). Por la tarde tenemos clases sobre la Espiritualidad del Instituto. También tenemos tiempos libres donde compartimos y hacemos actividades juntos.


En las clases, además de aprender sobre nuestros orígenes y la Regla de vida, se da un compartir de nuestra experiencia de vivir el carisma en diferentes realidades. Este compartir es lo que más enriquece el corazón y lo llena, ya que nos permite aprender uno del otro y crecer como hermanos. Los fines de semana aprovechamos para recorrer la ciudad de Lima y conocer sus lugares más emblemáticos.


Este tiempo en Lima ha sido y es un “navegar mar adentro” (cf. Lc 5, 4). Como ya mencioné al presentar el lema, todos estamos aquí por Jesús. Él nos invitó a su barca, a subir en ella como comunidad, en fraternidad, como hermanos. Y con Él como timonel navegar mar adentro para descubrir cada día más los misterios de su Corazón y el llamado a ser hermanos de todos, bajo la espiritualidad Corazonista. Esa es nuestra misión: navegar mar adentro junto a Él para ser presencia significativa en nuestras obras como religiosos educadores y poder hacer real nuestra divisa y común esperanza: Ametur Cor Jesu (Amado sea el Corazón de Jesús).


En este caminar del noviciado lo más significativo para mí es el encuentro con el Señor, que nos envía a encontrarnos con los demás y ser hermanos. Y es en el compartir diario con mis hermanos donde más encontré a Dios en estos días.


Hno. Gastón Spahn

Novicio de AMA en Lima

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