Y todos ustedes son hermanos

(Testimonio de los Hermanos de Colombia en visita a nuestra Provincia).


Nuestra visita a la Provincia de América Austral empezó con el invierno que se había adelantado en la ciudad de Buenos Aires. No estábamos acostumbrados a ese clima, más viniendo de Colombia con un clima tropical, pero el calor humano de las personas que nos recibían en cada lugar que visitábamos hizo que el frío pasara a un segundo plano.


Nuestra primera parada fue en la ciudad de Venado Tuerto para el encuentro Tinkunaco, en el que compartimos tres días de risas, cantos, servicio y, sobre todo, de encuentro con Dios. Este grupo de jóvenes nos mostró uno de esos grandes valores que identifican a un Corazonista en cualquier parte del mundo: el anhelo de servir. Una de las cosas que más nos sorprendió fue como, en tan poco tiempo, estos jóvenes abrieron su corazón y se convirtieron en una familia… en una Tinkufamilia. Y la prueba de esto fueron las lágrimas y los abrazos que no se hicieron esperar en la despedida del último día.


Con esta experiencia, sabíamos que nos íbamos a encontrar personas muy especiales en cada uno de los colegios que ahora empezábamos a visitar. Quisimos compartir desde nuestra experiencia lo que significa ser un Hermano del Sagrado Corazón, por medio de una pasión que nos une a argentinos y colombianos: el fútbol. Para nosotros, Dios es como un director técnico que nos llama y nos convoca para ganar el partido de la vida por medio de nuestra vocación. Él sabe cuáles son nuestras cualidades, nuestros gustos y habilidades y, por eso, nos llama a una vocación particular para sacar lo mejor de nosotros. Les contamos a los estudiantes de último año sobre nuestro día a día como hermanos, la importancia de la oración, la fraternidad y el apostolado en nuestros colegios. En cada uno de los colegios que íbamos visitando, nos encontrábamos también con un equipo de profesores y directivos completamente cálido y acogedor. Definitivamente nos sentíamos como en casa.



También tuvimos la oportunidad de conocer al grupo de jóvenes de Camino en Venado Tuerto, el grupo misionero Cor Jesu en Temperley y a un grupo de universitarios con quien compartimos un retiro muy especial. De estos encuentros nos llevamos gratos recuerdos y una gran inspiración, al conocer personas tan comprometidas con la vivencia de su fe y por querer transformar la realidad siendo agentes de cambio.


Por último, finalizamos nuestra visita sintiéndonos más hermanos gracias al testimonio y a la acogida de cada uno de los hermanos que nos recibieron con un gran abrazo y con una sonrisa en las comunidades que visitamos. A ustedes, gracias por mostrarnos una vez más que nuestra fraternidad sobrepasa cualquier barrera geográfica y que podemos sabernos hermanos en cualquier parte del mundo. Queremos agradecer especialmente al consejo provincial de América Austral por confiar en nosotros y al Hermano Leonel por su apoyo y compañía durante nuestra estadía. Cuentan con nosotros y con nuestra oración.


Unidos en el Corazón de Jesús, sus hermanos Juan David y Camilo.


AGRADECIMIENTO

Agradecemos a la Provincia de Colombia esta colaboración que nos ayuda a revitalizarnos y a abrirnos a la acción del Espíritu Santo. Muchas gracias al Hno. Juan David Ruiz y al Hno. Camilo Carrasco por acompañarnos en estos días, del 9 al 22 de junio. Gracias por dar lo mejor de sí mismos y convertirse en referentes para los jóvenes. Muchas gracias por su testimonio y por extender la fraternidad. Que el Sagrado Corazón los siga bendiciendo y encendiendo en el fuego de su amor. ¡Muchas gracias!


Hno. Javier Lázaro

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