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ENDICOR 2022 - Caminamos en comunión fraterna

Luego de dos años sin poder realizar nuestro ENDICOR en forma presencial, reencontrarnos cara a cara con nuestros compañeros de ruta fue conmovedor.


Iniciamos la mañana del sábado 29 de octubre disponiendo nuestro corazón para escuchar al Señor y hablar con Él en la oración. Buscando encontrarlo en la mirada, escuchamos la lectura del Evangelio de la multiplicación de los panes y reflexionamos sobre una acción de Jesús antes de concretar el milagro: “mirar al cielo”. ¡Qué imprescindible se torna para el hombre dialogar siempre con el Señor! Encontrar ese diálogo amoroso con el Padre. Por eso, todo nuestro trabajo en esa jornada fue puesto en manos del Señor para que, mirando al cielo, miremos a Jesús que nos convoca, nos acompaña y nos compromete a ver con sus ojos.


Luego de la oración, centramos la tarea en nuestro lema “Caminamos en comunión fraterna”. La fraternidad fue nuestro valor a trabajar este año en todas las instituciones, valor que nos hace hermanos. El caminar juntos hacia un mismo ideal y una misma meta, el crecimiento y desarrollo de la persona para encontrar la felicidad, nos hace vivir en comunión. Dios nos ha dado un don: somos educadores y estamos llamados a reafirmar nuestra vocación cada día. Esta vocación que implica tarea y misión al mismo tiempo.


Para llevar adelante nuestra tarea debemos tener principios claros y manejarnos con firmeza en nuestras convicciones: somos seres creados a imagen de Dios, con sentido a la trascendencia, nos realizamos en el encuentro con el otro y centramos nuestra vida en Cristo. Sólo buscando la verdad caminaremos hacia la libertad.


Como nos expresa Jesús en el Evangelio, ante la dificultad que se les presentaba a los apóstoles: “Denles ustedes de comer” (Lc 9, 13). A nosotros también nos interpela Jesús y nos pone frente a la tarea de confiar en Dios, entregar nuestros cinco panes y dos peces, para mirar más allá, dar gracias y confiar para saciar las necesidades de los demás. Así “caminamos en comunión fraterna”.


Para concretar este trabajo del día, se nos propuso compartir por niveles y luego entre niveles, las diferentes actividades desarrolladas en los colegios a lo largo de este año. A través de este intercambio descubrimos que el valor de la fraternidad y la solidaridad se expresaron en todas las instituciones con diversas propuestas concretas. Comentamos las dificultades que se atraviesan en su desarrollo, entendiendo y contemplando todas las variables que se presentan particularmente en cada institución. Pero también pudimos reconocer aquellas providenciales coincidencias con las que nos sentimos hermanados en nuestra tarea.


Las voces de exalumnos fueron un ingrediente fundamental para dar sentido a nuestro trabajo. Escuchar en ellos la gratitud hacia sus docentes, a su colegio, nos llenó el alma Sus palabras se transformaron en el combustible para poder seguir andando.


Celebramos la Misa depositando en manos del Señor nuestra tarea y pidiéndole que dé frutos. Volvimos a mirarlo y a confiar en su infinita misericordia, así como Él miró a Zaqueo, vio su corazón y confió en la bondad que allí había. Compartimos la cena, como una familia, y terminamos el día con música y baile.