

Educación emocional en Montevideo
Desde la fundación, el Padre Andrés Coindre fue un “encendedor de corazones”, gracias a que el suyo estaba prendido en su íntima relación con Jesús. Andrés no fue solamente un gran predicador, como lo muestran las crónicas de la época; fue, sobre todo, un hombre con una extraordinaria capacidad para comunicarse personalmente, de corazón a corazón, donde el fuego podía contagiarse. Incluso durante sus ausencias no perdía el contacto, usaba las cartas para estar al día con sus
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