Corazonistas en Vanuatu

3/26/2015

 

Vanuatu es un país de Oceanía, compuesto por un archipiélago de pequeñas islas. Los Hermanos del Sagrado Corazón estamos presentes allí desde 1967 con dos comunidades.

 

Hace pocos días podíamos ver por televisión y en los portales de internet cómo el ciclón PAM impactaba en este pequeño archipiélago, produciendo graves destrozos a su paso. Las comunidades Corazonistas no han sido la excepción y han sufrido enormes pérdidas.

 

El Hno. José Antonio García López-Nieto, misionero español en la localidad de Lowanatown, en la isla de Tanna, logró enviar hace unos días este mensaje, que nos permite constatar la gravedad de su situación:

 

“Hemos tenido un ciclón espeluznante, nueve horas de viento huracanado y de lluvia continua. Lo hemos perdido todo en el colegio. En la comunidad hemos perdido casi todo excepto una sala central donde hemos podido refugiarnos y donde hacemos vida los cuatro hermanos de la comunidad hasta que podamos reconstruir algo. Gracias a Dios estamos con vida aunque aquí en Lowanatom ha habido tres muertos y una de nuestras alumnas la pierna rota. Poco a poco vamos haciendo limpieza alrededor. El ciclón PAM es el más fuerte conocido. Normalmente un ciclón dura una o dos horas y este duró nueve horas.

 

Nos atacó al principio, desde las 5:30 de la mañana por el Este y hasta entonces la casa aguantó. Luego giró al Norte y ahí, hacia las 9:00 de la mañana, fue donde voló el tejado de la casa. Yo estaba en mi habitación cuando sucedió y creía que había llegado mi última hora. Pero estaba muy tranquilo y poniendo todo en manos de Dios. Aguanté casi dos horas bajo la lluvia y el viento en un pequeño rincón de la habitación donde había quedado una pequeña porción de madera que me protegía más menos que más. Al final pude salir e ir a la sala central donde estaban los otros dos hermanos, Dimitri y Amós, que habían podido salir de sus habitaciones antes de que volase el tejado.

 

Hacia las 12h00 el ciclón giró al Oeste y yo ya temía que se nos iba a llevar también el tejado de la sala. Gracias a Dios no fue así. Hacia las 14:30 el viento empezó a amainar y pudimos salir para ver el panorama de desolación en la casa, en la iglesia, en el colegio y en el poblado en general donde todo el mundo lo ha perdido todo. No tenemos electricidad ni comunicaciones ni agua (hay que ir a buscarla a un pozo).

 

Mando este mensaje porque en la capital me han permitido conectarme a internet. Me encuentro bien sano y salvo, gracias a Dios. Me encuentro muy unido a todos que sé que rezáis por nosotros.  Seguimos muy unidos por la oración. No sé cuándo podré conectarme de nuevo. Un fuerte abrazo a todos.”

 

El Hno. José Ignacio Carmona, Superior General del Instituto, ha enviado a todos un pedido de ayuda solidaria para los Corazonistas de Vanuatu. Les mantendremos informados de las iniciativas que vayamos tomando para que podamos colaborar con nuestros hermanos que sufren.

 

 

Les dejamos unas fotos en las que se aprecian los destrozos cometidos por el ciclón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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